Después de que se registrara un aumento de casos de ludopatía en adolescentes, la medida buscará fortalecer las políticas de prevención y asistencia
El Gobierno nacional dispuso una serie de modificaciones en la Ley de Ministerios N° 22.520, con la intención de redefinir competencias clave de la administración pública en materia sanitaria y alimentaria. Entre los puntos más destacados, se hizo mención al diseño y ejecución de medidas pensadas para prevenir y tratar los casos de ludopatía y consumo de sustancias.
Respecto al avance de la ludopatía vinculada a los juegos de azar y apuestas, el texto también hizo referencia a la incorporación de medidas relacionadas con la prevención, la concientización, la capacitación, la investigación y el abordaje integral.

El estudio reveló que más de una cuarta parte de los estudiantes manifestó haber participado en apuestas con dinero durante el último año, con una prevalencia significativamente superior en modalidades desarrolladas mediante plataformas digitales.
La ludopatía es reconocida como un trastorno por la comunidad científica y médica, caracterizado por la “pérdida de control sobre la conducta de juego, la persistencia de dicha conducta pese a sus consecuencias negativas y la afectación progresiva de la salud mental, la economía personal y familiar, las relaciones sociales y el desempeño educativo y laboral”.
Tras remarcar que el fenómeno presenta similitudes con otros consumos problemáticos en cuanto a sus mecanismos de desarrollo y a las estrategias preventivas y terapéuticas necesarias para su abordaje, las autoridades remarcaron que “la prevención, detección temprana, asistencia y rehabilitación de las personas afectadas constituyen intervenciones propias de las políticas públicas de salud”.
“Corresponde que el Ministerio de Salud ejerza la rectoría sanitaria y normatización en materia de salud alimentaria, con el objeto de que las políticas públicas relacionadas con los alimentos se orienten prioritariamente a la protección y promoción de la salud de la población”, sostuvieron.
La medida incluye expresamente a las bebidas, aguas minerales, alimentos dietéticos y acondicionados, cualquiera que sea su origen. Además, abarca los insumos específicos, aditivos, colorantes, edulcorantes e ingredientes utilizados en la alimentación humana, en todas las etapas de su producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, importación y exportación.
Según el decreto, estos controles se realizarán en coordinación con los ministerios pertinentes y contemplan la determinación de sustancias prohibidas o de uso condicionado en productos de higiene, tocador, cosmética humana y uso doméstico.




