En conversación con Rainn Wilson en el pódcast Soul Boom, el actor reflexionó sobre los desafíos que enfrentó y cómo transformó el dolor en crecimiento interior
Terry Crews compartió un testimonio íntimo sobre su adicción a la pornografía, una experiencia que marcó su vida personal y profesional, y que desafía ideas convencionales sobre la masculinidad y la salud mental. “La definición de recuperación es recuperar lo perdido”, afirmó el actor y exjugador de la NFL durante una conversación con Rainn Wilson en el pódcast Soul Boom.
Infancia, entorno familiar y religión

Su familia pertenecía a la Iglesia de Dios en Cristo, una congregación pentecostal caracterizada por prácticas intensas. “Había mucha música, gritos, imposición de manos… Era salvaje”, relató. En ese contexto, temas como la sexualidad o la salud mental eran considerados tabú, y cualquier interés fuera de lo religioso se castigaba.
Origen de la adicción y consecuencias personales
Ruptura y comienzo de la recuperación

El quiebre llegó en 2010 durante el rodaje de un piloto en Nueva York. Su esposa, desde Los Ángeles, le preguntó directamente si le ocultaba algo. Ante la presión, Crews confesó la infidelidad ocurrida años antes. La reacción fue inmediata: su mujer le pidió que no regresara a casa. “Siempre me preguntaba por qué ella no me creía, pero por un momento la pregunta cambió: ¿por qué estoy mintiendo?”, reflexionó.
Decidió buscar ayuda profesional en un centro especializado en Phoenix, Arizona. Fue la primera vez que accedió a terapia, algo impensado en su entorno religioso. Describió el proceso como transformador, con tres años de llanto y autoconocimiento profundo.
Participó en sesiones individuales y de pareja, y se sometió a un proceso de divulgación total sobre su adicción. Entre las medidas, destacó un ayuno sexual de 90 días que les permitió reconstruir la intimidad sin presión física.

Uno de sus aprendizajes clave fue rechazar la mentalidad de víctima. “Es peligrosa porque nunca se acaban las excusas. Responsabilidad y excusas no pueden existir en el mismo lugar”, afirmó. Aprendió a establecer límites, priorizar su bienestar y comprometerse con su verdad. “La mejor forma de ayudar al mundo es hacer lo mejor de uno mismo”, sostuvo.
Testimonio público y activismo
Años después, hizo pública su experiencia a través del video Dirty Little Secret, transmitido en Facebook Live. Lo hizo sin consultar previamente a su esposa porque sentía que era parte de su camino de integridad personal. La reacción fue inmediata y mediática. “Todos los programas matutinos querían entrevistarme”, recordó.
Asumió el riesgo de perder contratos, pero su mensaje ayudó a visibilizar la adicción a la pornografía y los problemas de salud mental entre hombres. También se convirtió en una voz activa contra los abusos en Hollywood, denunciando un caso de acoso sexual del que fue víctima. “Mi vulnerabilidad es mi fortaleza ahora”, afirmó.
Masculinidad, autenticidad y proyectos a futuro

En su reflexión sobre la masculinidad, Terry Crews cuestionó la asociación entre vulnerabilidad y debilidad. “Solo quienes quieren manipularte piensan así”, declaró. Para él, la verdadera fortaleza está en reconocer la impotencia y pedir ayuda. “El universo te da poder cuando te sueltas”, expresó.
Además de su carrera actoral, Crews desarrolló una faceta como diseñador de muebles y papel tapiz, con una línea en colaboración con Bernhardt Design. También mantiene vínculos con Brasil, donde la serie Todo el mundo odia a Chris sigue siendo un fenómeno cultural y donde desarrolla campañas y proyectos empresariales.
En lo cinematográfico, participa en una película sobre un equipo de fútbol en Alaska y colabora con el creador digital Zach King en un proyecto de fantasía. “Recibo ofertas, pero solo acepto lo que realmente me interesa”, explicó.
Un mensaje de esperanza

Al cierre de la entrevista, Terry Crews reiteró su definición de recuperación: recuperar lo que se había perdido. Asegura que su relación matrimonial, tras más de tres décadas, es más sólida que nunca. “No hay más secretos. Ahora mi trabajo es decirle a la gente que ellos también pueden lograrlo”, afirmó.




